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La Superintendencia de Sociedades emitió un concepto clave en el que aclara las reglas que rigen el quórum deliberativo y decisorio en las asambleas de accionistas que se celebran por derecho propio ante la falta de convocatoria de la reunión ordinaria.

Consideraciones de la SuperSociedades

La entidad precisó que en estas asambleas, que deben realizarse el primer día hábil de abril, se puede deliberar con cualquier número plural de asociados (dos o más) sin importar la cantidad de acciones que se encuentren representadas. Las decisiones, salvo aquellas que requieran una mayoría calificada por ley, se tomarán entonces con el voto favorable de la mitad más una de las acciones presentes en ese momento, indicó la Superintendencia con base en los artículos 422 y 429 del Código de Comercio.

Un aspecto clave que resaltó el concepto es que no es necesario que a lo largo de la reunión se mantenga inalterado el mismo quórum con el que se inició la asamblea. La ley sólo exige que se conserve en todo momento un quórum plural para que la sesión pueda desarrollarse válidamente.

En esta línea, la Superintendencia señaló que si durante el transcurso de la asamblea algunos accionistas deciden retirarse, disminuyendo así el número de acciones presentes, esto no afecta el desarrollo válido de la reunión siempre que se mantenga el referido quórum plural mínimo.

Las decisiones subsiguientes que se vayan a votar se aprobarán entonces con la mayoría de los votos presentes en ese momento específico, sin que importe el número inicial de acciones con que se dio inicio a la asamblea. La entidad fue enfática en afirmar que, en ejercicio de la voluntad privada, cada asociado es plenamente libre para permanecer o retirarse de la reunión cuando lo considere, sin que la sociedad pueda impedirlo por ningún medio.

En cuanto a la aprobación del acta de la asamblea, que debe incluir las decisiones adoptadas, la Superintendencia indicó que esta debe obtener el voto aprobatorio de la mayoría de las acciones presentes al momento específico de someter a consideración dicho punto, aplicando las mismas reglas antes mencionadas.

El concepto profundiza además en el trámite que deben seguir las cámaras de comercio en caso de abstenerse de inscribir actos por no contar con la debida aprobación del acta de la asamblea por derecho propio.

La entidad señala que las cámaras deben devolver el documento e indicar los motivos precisos del rechazo y los recursos que puede interponer el peticionario si no está de acuerdo. Corresponderá entonces a la sociedad proceder a subsanar lo exigido por la cámara dentro de los plazos establecidos en la Circular Externa 100-000002 de 2022.

El concepto advierte que si bien la cámara puede abstenerse de inscribir actos como nombramientos de administradores por no cumplirse los requisitos, ello no afecta la validez de las demás decisiones adoptadas conforme a la ley y los estatutos durante la asamblea. Finalmente, la Superintendencia recuerda que es competente para decidir los recursos de apelación que se interpongan contra los actos de registro de las cámaras de comercio, pudiendo confirmar, modificar o revocar las decisiones de estas entidades.

SuperSociedades, oficio 220-020680 de 2023

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