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A través de un reciente concepto la Superintendencia de Sociedades recordó qué se entiende por razón social en el contexto societario, y cuál es su importancia a nivel jurídico-empresarial.

Consideraciones de la SuperSociedades

La razón social, en el contexto empresarial, se refiere al nombre distintivo de una persona jurídica, permitiendo a una empresa diferenciarse y ser reconocida. Conforme al diccionario de la Real Academia Española (RAE), se define la razón social como el nombre y firma mediante los cuales una compañía mercantil, ya sea colectiva, comanditaria o anónima, es identificada. Ahora bien, en el ámbito empresarial, la razón social puede ser utilizada de manera abreviada, conocida como sigla, formada por las letras iniciales de las palabras que componen la razón social. La RAE define la sigla como una abreviación gráfica que consiste en el conjunto de letras iniciales de una expresión compleja o cualquier símbolo que economice letras o espacio en un escrito.

Desde una perspectiva societaria, la normativa mercantil establece pautas para la creación de la razón social de una sociedad, dependiendo del tipo societario que se elija. Esto incluye sociedades colectivas, en comandita simple, en comandita por acciones, anónimas, sociedades por acciones simplificadas o de responsabilidad limitada. Cada una de estas formas societarias tiene sus propias reglas para la elección y creación de la razón social:

El artículo 110, numeral 2, del Código de Comercio establece como requisito para la constitución de una sociedad la indicación de la clase o tipo de sociedad y su nombre. Es esencial definir la razón social de la empresa para el registro de su constitución ante las Cámaras de Comercio. Durante este proceso, se realiza un análisis de homonimia para evitar la confusión de nombres entre empresas. Las Cámaras de Comercio se abstendrán de matricular una sociedad si existe homonimia con otra inscrita.

En el caso de corporaciones sin ánimo de lucro, su registro se realiza ante las Cámaras de Comercio de la misma manera que las sociedades comerciales. La normativa establece requisitos específicos para la constitución de entidades sin ánimo de lucro, incluyendo detalles sobre la estructura, objetivos, patrimonio, administración, duración y liquidación.

La Superintendencia de Sociedades destacó que el nombre de una entidad puede anunciarse de manera distinta a como aparece en el registro mercantil, siempre que se identifique claramente. El uso de siglas puede facilitar la redacción de documentos, pero es esencial que no genere confusiones y que la entidad defina su uso en los estatutos, ya sea de manera indistinta o específica.

Así las cosas, la definición de la razón social es crucial para la constitución y registro de una sociedad, asegurando su distinción y evitando conflictos con otras empresas. El uso de siglas puede ser conveniente, pero su aplicación debe ser clara y definida por la entidad.

SuperSociedades, concepto 220-273921 de 2023

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